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Nuestra Fiesta Navideña Mundial ¿Viene...?
Usted es una viuda porque su marido ha muerto de SIDA, usted es ahora HIV positivo también y la aldea y la familia le han rechazado. Usted es un huérfano porque tanto mami como papi han muerto de SIDA y dado que usted es el mayor, tiene que cuidar de los niños más pequeños, por si solo. Usted vio su familia masacrada en un ataque rebelde, su hogar se quemó y vive en un campo sin ningún tipo de facilidades. Usted es un niño que vive en la calle, que come de los cajones de basura, ahuyentado por todos.

Entonces un día de esta semana un hombre le da leves golpecitos a usted en el hombro, sonríe, le da un trozo de papel escrito a mano de un libro de ejercicios. El dice, “Ven a este lugar en este día, Ven, yo te recogeré”

Cuando usted llega allí las personas le sientan, le cantan, hablan con usted, esperan por usted como si usted estuviera en el restaurante que los ricos van, y le sirven tanto como usted pueda comer y pueda beber.

Ellos le explican a usted lo que sucedió el Día de Navidad largo tiempo atrás y cómo este Jesús vivió, murió y resucitó y dará a usted esperanza hoy. Usted es enviado a casa con medicina, o con un libro de la escuela, o una red de mosquitero, o semillas o un herramienta para hacer dinero con ello.
Usted vive donde golpea la hambruna y galopa el SIDA -en Malawi, o en los Campamentos Para Refugiados de Uganda del Norte, o usted es uno de 325 leprosos en un campamento especial, bien lejos del pueblo más cerca y nadie le visita ni una vez en un año; y acaba de estar en nuestra fiesta de Navidad, la única fiesta a la que usted ha alguna vez asistido.
Hace tres años el Señor habló con nosotros en Lucas 14 diciendo,
"Cuando ustedes efectúen un almuerzo o una cena, no inviten a sus amigos, hermanos, parientes, y vecinos ricos. Porque ellos les pagaran invitándoles a ustedes después. [Esto es lo que las personas hacen y lo que nosotros acostumbramos hacer, pero ya no más.] En vez de eso, inviten al pobre, al paralítico, al cojo, y al ciego. Entonces en la resurrección de los santos, Dios les recompensará por invitar a los que no les podrían devolver nada a cambio. Vayan rápidamente por las calles y por los callejones de la ciudad e inviten al pobre, al paralítico, al cojo, y al ciego. Salga a las veredas del país y detrás de las cercas de setos de arbustos e insten a cualquiera que encuentren a venir, para que mi casa esté repleta."
Jesús
Así que quizá usted puede hacer lo mismo que nosotros esta Navidad. Bendiga el pobre, aquellos lisiados por la vida, SIDA o lo que sea, al cojo que cojea a causa de las dificultades de la vida o un accidente, y al ciego, literalmente y espiritualmente. Usted los encuentra en las calles, los callejones y en el arbusto - no en las iglesias. Personas que se han convertido en personas sin esperanza y sin ayuda, personas que no tienen a nadie que se interese en cuidar de ellas, excepto Cristo. Usted los puede servir como si usted sirviera a Cristo mismo [Mateo 25,35] y darles un día que ellos nunca se olvidarán en todo el tiempo que vivan, el cual puede no ser tan largo. Nosotros le prometemos que usted sentirá la sonrisa de Dios en vez de la sonrisa de las tiendas que toman normalmente su dinero en Navidad.
Esto es cómo tener una Navidad Feliz.
Les, Pilar y Lizzie.
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