LA TRISTEZA DEL ABUELO
Publicado 28-ene-2008 07:40
Voy a escribir una historia
con mi respeto y anhelo,
se la quiero dedicar
a esa sufrida persona
a quien llamamos abuelo.
- ¿Podrías decirme, madre,
por qué está tan triste el abuelo?
Esta mañana lloraba
sentado al pie del majuelo.
- Algo te pasa a tí, padre,
que no me quieres contar.
- ¿Y tú me preguntas eso?
Lo puedes imaginar.
- Algo te pasa a tí, abuelo,
ya no me cuentas los cuentos
que me solías contar,
esos que a mí me gustaban
cuando me iba a acostar.
- Ya no me llevas al parque
para conmigo jugar...
No me llevas a la escuela...
Algo tiene que pasar.
-Llévame a la escuela abuelo,
y me vienes a buscar,
con los duros que me diste
yo te puedo convidar
a lo que quieras tomar.
El abuelo sigue triste
y no cesa de llorar.
El nieto sigue insistiendo...
No lo puede consolar.
- No llores más, abuelito,
que la abuela bajará.
Fue a buscar una estrella
y ella la guiará.
Sigue llorando el abuelo
y el nietecito también.
Se funden en un abrazo
porque se saben querer.
- No llores más abuelito.
Por favor, no llores más.
Me rompes el corazón,
no puedo verte llorar.
Por un momento, el abuelo
sí que dejó de llorar
(exteriormente, señores,
por dentro lloraba más).
Las lágrimas interiores
suelen ser las de verdad.
Las del pobrecito abuelo
no eran por casualidad,
eran de esas que duelen
con bastante intensidad.
Son bastantes los abuelos
que así les suele pasar,
que pierden a sus parejas
de muchos años atrás
y ya no encuentran un hombro
donde poderse apoyar.
- No llores más abuelito,
no llores más, por favor,
tu nunca estarás solito
porque contigo estoy yo.
Voy terminando el relato
que dediqué al abuelo.
Que el nieto sí lo intentó,
pero no encontró consuelo.
Esta es la historia, señores,
que me he imaginado yo.
Para ustedes les deseo
de lo bueno, lo mejor.
Sonrían y sean felices...
No me lloren... ¡por favor!
Vicente Barroso
Mayo 2007
Mayo 2007
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