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9-feb-2010
1554. Martes, 9 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo cuarto: “La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo. Heráclito de Éfeso, 535 a. C.- 484; filósofo griego.)

Leo un artículo de señor principal que sostiene la tesis que yo he venido propugnando, y que muchos viejos –antiguos- lectores pueden atestiguarlo si fuera necesario, sobre lo muy peligroso y nocivo que es hacer deporte. Hacer deporte en general y, sobre todo, hacer deporte a partir de cierta edad.

Y vaya por delante que sí, que yo practico ejercicio. Mi preferido consiste en estar sentado. Y es verdad, reconozco que también es peligroso. Porque me siento en un butacón con un libro entre las manos y, no sé cómo, al cabo de un rato ya no estoy sentado sobre las posaderas, sino sobre los riñones. Si al correr lo llaman footing supongo que a lo mío habría que llamarle chairing. O algo así. Admito que hay días de asueto en que el chairing me deja desriñonado y si lo que he elegido han sido periódicos, aburrido y desesperado.

De todas las formas estar sentado en casa es lo menos peligroso, como ejercicio físico que conozco, salvo en un excepción, tal y como están las cosas, si la televisión está encendida mientras tanto, el chairinmg puede originar trastornos mentales. De los severos. Y sin curación.

... gatos divinos

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8-feb-2010
1553. Lunes, 8 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo tercero: "Odio la televisión. La odio como a los cacahuetes. Pero no puedo dejar de comer cacahuetes" (Orson Welles, 1915 - 1985, director estadounidense)

Los que ronden -o superen- los 40 podrán comprenderme. Recordareis conmigo que ocupó durante años un lugar preferente en los salones de nuestras casas. A su alrededor nos reuníamos las familias enteras, y su presencia posibilitó que fuéramos testigos de momentos memorables y tristes. Gracias a ella todos subimos a la luna, disfrutamos de nuestra fauna ibérica y lloramos muchas muertes sin sentido. Sin salir de nuestra habitación recorrimos nuestro mundo y más allá, cantamos y vencimos en Eurovisión, ganamos en concursos muchos apartamentos en Torrevieja y alguna lágrima vertimos con Heidi, y Marco y una tal Laura Ingalls que vivía en una pequeña casa de una pradera.

Hoy las cosas han cambiado y seguramente lo hayan hecho para bien, pero a veces tengo mis dudas. En nuestras casas albergamos varios televisores con programación a la carta, y ya no vivimos en blanco y negro. El color todo lo invade, principalmente el rosa. Nadie se acuerda de Jana Escribano, ni de Lalo Azcona. A nadie parece importarle quiénes fueron Tico Medina y Alfredo Amestoy. Son recuerdos del pasado en un mundo de vértigo que no perdona la falta de variedad. Esa misma variedad de la que hoy disfrutamos pero que, salvo honrosas excepciones, sustituye el talento por la verborrea, la elegancia por la estupidez y la profesionalidad por los resultados económicos; esa variedad que hace que mientras que los padres investigan huellas en el salón sus hijos luchen con Narutos y Digimones en sus dormitorios.

Los nuevos tiempos traen nuevos programas, y la clave está en saber escoger. Hoy la picardía de Shin Chan haría sucumbir la inocencia de Cleo, Tete y Coletas Telerín. Pero mientras que Belén Esteban se ría de ello, o Jesús Mariñas pretenda explicar el porqué del color de las bragas de la ex novia de Paquirrín, prefiero recordar lo que sentía a mis trece años, cuando en el programa 300 millones un avión de Iberia surcaba de este a oeste la pantalla de aquel televisor en blanco y negro y dentro del cual mis sueños también volaban, mientras mi madre, puntualmente, traía la cena de todos a la mesa del salón.

Lunes nostálgico. Demasiado nostálgico.

... la imprenta

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5-feb-2010
1552. Viernes, 5 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo segundo: “Sin el tiempo, esa invención de Satanás, el mundo perdería la angustia de la espera y el consuelo de la esperanza” (Antonio Machado, 1875 - 1939; poeta español)

Abro un libro (el aburrimiento es muy malo), y empiezo a leer la introducción (que, casualmente, es lo primero que trae):

"Procedente de la India, el tantra no es sólo una técnica sexual sino que va más allá y busca la unión total entre los integrantes de la pareja y su comunión con el mundo. El tantra realiza una búsqueda interior y aprovecha la energía del sexo para fomentar la vitalidad, la fuerza interior y el placer. El tantra en una forma de vivir y de actuar que participa en muchos aspectos de nuestra vida".

Mal empezamos. Vale, muy bien, "eso" es el tantra, es decir, una frase muy larga y que queda muy bien (como la mayoría de ellas) pero que no me aclara nada de lo que yo estaba buscando desde que me interesé por el tema cuando en una revista leí aquello tan prometedor de: "... el tantra puede alargar los encuentros amorosos durante horas, involucrar en ellos a todos los sentidos, incrementar el placer y volverlo más exquisito".

Uno es así de espiritual.

No me desanimo y sigo leyendo:

"El tantra propone aprovechar la kundalini, es decir, la energía psicosexual sagrada, localizada en la zona sacra, y elevarla mediante ejercicios y la respiración, hasta que pase por los siete chakras. En el momento en que el individuo consigue liberar su energía está en armonía consigo mismo y el mundo. Para practicar el tantra correctamente se requieren años de experiencia".

Y hasta aquí. ¡Hala! ¿Años practicando? ¿Años buscándote los chakras a estas edades? ¿Pero qué se han creído? Y encima sin garantías. Imagínate que después de taitantos años, dos meses, tres semanas y dieciocho días intentando aprovechar la kundalini estás a punto de controlar el sexto chakra y, de repente, te das cuenta que por haber bebido agua del grifo (anda y que no tienen plomo las tuberías), o por haber comido más gominolas caducadas que de costumbre (los efectos de los colorantes en el sexto chakra no están muy documentados, creo), se te ha atrofiado el séptimo y no puedes seguir.

Hombre que no es serio. Por supuesto que todos queremos alargar los encuentros amorosos, involucrar en ellos a todos los sentidos, incrementar el placer, volverlo más exquisito... bla, bla, bla; y hasta, si me apuran, a ir a buscar los chakras allí donde estén, pero claro.. todo antes de cumplir los 111 años (la viagra es buena pero no es lourdes). Que no digo yo que no exista otra vida después en la que poder aplicar la técnica que con tanta paciencia podemos aprender ahora, pero a ver quien te garantiza que al final no acabas reencarnándote en un eunuco cualquiera. Por ejemplo. Hasta el lunes pues.

... más "historias extra-ordinarias"

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4-feb-2010
1551. Jueves, 4 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo primero: "Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no". (Gabriel García Márquez, 1927; escritor colombiano)

Ya desde la escuela nos enseñaron que los nombres podían llevar unos sufijos indicativos de aumento o disminución (-ón, -azo, -ote, o -ito, -illo, -ico, -ín, etc.). Después, cuando fuimos haciéndonos mayores y en la Universidad aprendimos algo por excepción, supimos que esa regla no era tal, pues muchas veces se la saltaba a la torera la mismísima gramática significando incluso lo contrario. ¡Y mira que se pueden poner ejemplos!

Según lo dicho, el aumentativo de "pelo" sería "pelón". Pues no, señor. "Pelón" es precisamente el que no tiene nada de pelo, el que carece de él o tiene muy poco. El aumentativo de "rabo" sería "rabón", que no significa cabalmente el que tiene un rabo muy largo o grande, sino el que se ve privado de él o lo lleva muy corto. "Cabrón" no es el aumentativo de "cabra" simplemente, sino el macho cabrío, beche u otros muchos afines que se preocupan de las demás parejas, menos de la suya. "Plumón" no lo es de "pluma", sino muy al contrario, la pluma más delgada y suave, o el colchón de esa pluma y que él, a su vez, tampoco lo es de "colcha". "Pulgón" y "ratón" no lo son de "pulga" o "rata" o de un "rato" largo hablando, sino que se trata, respectivamente, de un insecto parásito o un roedor, por lo general, más pequeño que la rata. "Capón" no es una "capa grande" que abrigue, resguarde y cubra a alguien o salgo, sino, paradójicamente, el que ya no puede cubrir a nadie y se queda como comestible navideño. "Coñón" dícese de la persona burlona o bromista, y "coñazo" es esa misma persona o cosa pesada y molesta y que ignoro por qué vericuetos aparentan los aumentativos del "coño" femenino.

Anda y que no nos meten cosas inútiles en la cabeza.

... peligroso realismo

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3-feb-2010
1550. Miércoles, 3 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo: “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió. (Proverbio mongol)

Es una pena muy grande, honda, profunda. Y no es para reírse. Lo de que la vida ya no es como antes, que escuchaba en cada sermón de mis abuelos cuando era crío (¡hace tanto de aquello!) y me pasaba los veranos en el pueblo... va a ser verdad, y ahora me entero. La mejor prueba de todas, irrefutable a todas luces, es la ausencia, de unos años para acá, y en claro presunción de desaparición, de alguna canción verbenera que reciba los honores de "canción del verano".

Es verdad que cada verano tienes su cancióndelverano, una canción estúpida que, sin embargo, cantamos a la menor ocasión, y que se va apagando poco a poco dejando regusto a playa, sol y vacaciones hasta el año siguiente. Sin embargo, y ya a estas alturas de febrero, por más que hago memoria no logro recordar la del verano pasado. Y mira que lo han intentado hasta con todo un silbido clásico que durante 20 años ha martirizado las mañanas y tardes de la televisión estival, gracias a las repeticiones de Chanquete, Julia, Tito, Piraña, Javi, Bea y Desy..., creo que me dejo a alguno. Pero ni con ésas. Ni el remozado silbido de Verano azul ha logrado reavivar el espíritu de los versos con rima facilona, el compás medido de la música, el bailecito pegadizo por si hiciera falta salir a bailarla con dos copas de más... nada.

Si hemos movido el cu-cu, hemos cazado el venao, sentido la Macarena, comprendido el aserejé y sabido que se la llevó, el tiburón, que el tiburón se la llevó, se la llevó, por qué nadie tiene compasión del probe Miguel, como representante de los nostálgicos y provocan que, Ave María, alguien nos susurre al oído, como hizo en los 70 Rafaella Carrá que para hacer bien el amor hay que venir al sur. Ya nadie cree en ser amigos para siempre, como insinuaban Los Manolos, nadie se pone colorado cuando lo miran, que aseguraban las Papá Levante, se prohíben las barbacoas como las hacía Georgie Dann y gritar, a todo trapo, booooomba, no está bien visto. Lástima, pero hemos perdido un tesoro que será difícil, por muy cíclica que nos pinten la vida, recuperarlo de nuevo.

Ya nada es lo que era.

... cerillas

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2-feb-2010
1549. Martes, 2 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo noveno: "La prueba de toda verdad reside, sencillamente, en su eficacia" (William James, 1842-1910; filósofo estadounidense)

Sé que es extraño (aunque hace un tiempo llegó a haber un debate público sobre los calcetines con rombos y a nadie le pareció mal), pero es que últimamente me quedo absorto en la sección de pescadería (de los carefoures, mercadonas y similares), que es un largísimo mostrador "a lavadero", con el pescado fresco, mecido en cuna de amorosas estrellitas heladas.

Alucino con la forma de utilizar el cuchillo de las pescaderas. Blanden el instrumento con una maestría, oficio y destreza que me recuerdan a Bruce Lee manejando los lun-cha-kus. Tienen esa especie de hacha pescadera que le birlan a una sardina la cabeza en un plis plas. Pregunta la eficiente pescadera a cualquier clienta: "¿quiere que le haga filetes"?, yo le imploro por lo bajini: "dile que sí". Sólo por verla manejar el endiablado cuchillo; ¡zas, zas, zas"! y lo que era un hermoso pescaíto con sus aletitas, sus ojitos saltones…¡son seis filetes!. Un espectáculo. Dorada, trucha, atún, jurel, lubina, congrio, merluza…en manos de estas pescaderas son asunto de alta magia y acuática limpieza porque con la manguera esa que pende del cielo se espabilan de lo lindo.

Digo yo que estas excelentes profesionales no serán de las que tienen un marido maltratador. A muchas mujeres no les vendría mal tomar lecciones prácticas en las pescaderías. Pa por si acaso.

... camadas

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1-feb-2010
1548. Lunes, 1 febrero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo octavo: "Es un error capital teorizar antes de poseer datos. Uno comienza a alterar los hechos para encajarlos en las teorías, en lugar de encajar las teorías en los hechos” (Sherlock Holmes, 1887, detective asesor)

San Jerónimo recomendaba trabajar en algo, "para que el diablo te encuentre siempre ocupado". Por desgracia, hoy, en España, el diablo se siente como el Piraña en una pastelería: no sabe por dónde empezar. Casi cuatro millones y medio de personas andan buscando flores en un desierto laboral que se extiende irremediable como el fuego por un bosque de agosto. Estas son las cifras. Detrás están los duelos: las lágrimas de la pareja que pierde su casa, la angustia del padre que mira a sus hijas con cara de náufrago, el miedo del joven que dice la palabra "futuro" como si pronunciara "muro", y todo el mal rollo que cabe en 4.300.000 lunes al sol.

No suele ser habitaul en este blog hablar de temas tan principales, es verdad, pero resulta inevitable que al ver semejante páramo, en el jardín de al lado crezca el pesimismo, la querencia al empate, el virgencita que me quede como estoy, la cobardía. Por eso cuando el Gobierno nos pide por favor que compremos, porque ese es el camino de regreso al futuro, a alguno le da por pensar que una cueva con fuego es un refugio, y otro dice que los charcos también forman parte de la lluvia, y un tercero se consuela porque un sueño es verdad mientras no se despierta. Lo de siempre, ese tipo de migajas que, sin llegar a alimentar, al menos entretienen al estómago. Conclusión: mientras unos pasan de abrir las cartas del banco porque son malas noticias, otros las abren como si estuvieran desactivando una carta bomba.

Y como en estas circunstancias, ni San Obama es capaz de vender caramelos a la puerta del cole, urge pensar en una receta alternativa, cualquiera que no incluya el consumo entre sus ingredientes. No sabemos cuál puede ser la buena, pero tal vez los que mueven los hilos tengan una pista. De hecho, si fueron capaces de sacar una burbuja de un ladrillo, podrán improvisar otro truco, ¿o no? Igual el problema es que van faltando conejos, porque chisteras hay dos por sucursal.

El caso es que nos hundimos y no quedan flotadores en segunda clase. Por tanto, solo hay dos opciones: ponerle una vela a San Andrés o amotinarse para sustituir a la tripulación, ya que al parecer no sabe navegar a contra viento. No se le puede decir a un moribundo que "todo se arreglará". Hay que ponerse en su pellejo, y eso es justo lo que no está dispuesto a hacer el capitán, con lo cual, difícilmente podrá encontrar un cabo para rescatar a quien se ahoga todos los días.

Alguien dijo que "el cerebro es un órgano maravilloso. Comienza a trabajar nada más levantarnos y no deja de funcionar hasta entrar en la oficina". Dicho de otro modo: lo bueno del trabajo, además del dinero, es que te aísla de los problemas. Lo malo de que falte, además del dinero, es que hoy, en España, hay casi cuatro millones y medio de personas buscando refugio.

Cosas del lunes. Otra vez.

... despedida a la francesa

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30-ene-2010
1547. Viernes, 29 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo séptimo: “Todo es posible, a menos que no lo sea. (Proverbio italiano)

No soy yo muy aficionado a la moda de tatuajes, piercings y/o demás mutilaciones corporales, pero tal y como están las cosas por esos mundos de dios, colocarse -es un suponer- una argolla en el pene, no deja de ser un juego de niños si lo comparamos con ciertas aficiones a las que parecen estar abonados por otras latitudes.

Cierta tribu aborigen australiana, adoradores ellos de un dios que se presenta bajo la forma de un lagarto, tienen la costumbre de dividir el pene de sus miembros por la mitad, desde el glande hasta la base, para que su falo se parezca lo más posible al de su ídolo.

Un ídolo que, como buen saurio que se supone que es, tiene dos penes, como la mayoría de estos simpáticos animalitos, por aquello de las dificultades que tendrían para la penetración debido a su rígida cola si sólo tuvieran uno.

Alguien debería decirle a estos simpáticos australianos que "dos" suele ser la suma de "uno" más "uno", pero nunca de "uno" partido a la mitad. De todas formas dos a la vez tienen que tener su encanto.

Supongo.

... más "historias extra-ordinarias"

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28-ene-2010
1546. Jueves, 28 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo sexto: "Aquí yace Ezekial Aikle muerto a la edad de 102 años. Los buenos siempre mueren jóvenes." (Epitafio en una tumba del cementerio de East Dalhousie, Nueva Escocia)

No debe de ser fácil decir algo ocurrente, algo original –y mucho menos divertido- cuando estás viendo que una señora de negro te está rondando. Sin embargo, hay quien ni en momentos tan apurados es capaz de sacar a relucir su ironía sin perder el sentido del humor.

A algunos les sale la vena dramática, como a la poetisa estadounidense Emily Dickinson susurrando “..la niebla está subiendo”; y a otros les da por protestar por lo inconveniente del momento en que la parca les hace la visita, como Arquímedes gritando: “!Espere hasta que haya solucionado el problema!”.

Los hay que se sienten aliviados, como la actriz Ethel Barrymore pronunciando en el lecho de muerte: “me da igual morirme, soy feliz”; y los que expresan deseos mundanos, como el dramaturgo Anton Chejov cuando -en tan final situación- lo único que se lke ocurrió decir fue: "pues hace mucho que no tomo champán”. Las hay desde lo más despistado, Diana de Gales diciendo “Dios mío, ¿qué ha pasado?”, hasta aquellos que lo tienen más claro que el agua, John Lennon diciendo: “me han disparado”.

Aunque pocos tan oportunos para decir una buena última frase como John F. Kennedy el día que lo asesinaron en Dallas cuando, respondiendo a la afirmación de la esposa del Gobernador de Texas: ”no podrá decir que Dallas no lo quiere...” pronunció, mientras recibía un disparo, el famoso “es obvio”.

... bandejas de hielo

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27-ene-2010
1545. Miércoles, 27 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo quincuagésimo segundo: “Soy pobre pero tengo una vida muy digna, nunca pido favores, sólo pido dinero. Miguel Ángel p. 34 años, parado)

¿Alguien podía solucionarme una duda que me corroe y que no me atrevo a preguntar?

En mis tiempos no había, pero sé que ahora dan educación sexual en los colegios; imagino que les pondrán deberes y -supongo- que lo más lógico es llegar a casa y que tu padre o tu madre te ayuden a hacerlos. ¿Es así?

Y ya que estamos: ¿hay trabajos en grupo en esa asignatura? ¿Se hacen prácticas? ¿Puedes elegir compañeros? ¿Te hacen examen? ¿Si te suspenden tienes que repetir? ¿Cuántas veces?

Tantas dudas y tan poco tiempo.

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26-ene-2010
1544. Martes, 26 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo cuarto: "Vale, mi zanahoria es la más pequeña, pero no está nada mal para un conejo animado" (Bugs Bunny, 1940; conejo)

Dice una encuesta hecha por una marca de detergente que la media de manchas a lavar cada vez que uno pone la lavadora -al menos en esta parte del mundo civilizado, es de catorce. Y que mientras en Epaña la mayoría son de vino, en Inglaterra la mancha nacional es la de té. Muchas manchas me parecen a mí, aunque también es verdad que lo primero que hace la ropa limpia cuando te la pones, sobre todo si es blanca, es convertirse en un agujero negro atrapamanchas.

Al final va a tener razón el Juanfe, soltero él, cuando mantiene la curiosa teoría de que la mejor manera de que no te caigan manchas encima es tenerlas ya puestas, que es precisamente la grasa adherida y seca a cualquier pantalón, camisa, cazuela, plato o pared, la que impide que otra mancha venga y se quede pegada.

Siempre, eso sí, que la susodicha capa de grasa esté bien seca, claro.

Además lo de la limpieza es, como casi todo, muy relativo, y siempre está relacionada con la cosa cultural; al fin y al cabo la mayoría de las mujeres se ponen histéricas cuando ven pelos de perro en un sofá, pero acarician esos mismos pelos cuando forman parte de su chaquetón de zorro.

Y no sé, pero me da a mi la sensación de que la mayoría de los susodichos pelos del abrigo andan más cerca del perro que de cualquier otro bicho peludo que dicen haberles vendido.

...marcas

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25-ene-2010
1543. Lunes, 25 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo tercero: "Las mujeres no necesitan estudiar a los hombres porque los adivinan" (Teresa de Cepeda y Ahumada, 1515-1582, escritora española)

Parece que después de muchas semanas corriendo el agua por las calles y sonando, a lo lejos, las sirenas, ha dejado de llover. Tras la tempestad, se diría que recuperamos, con cierto alivio, el mundo de siempre renovado y limpio. Y sin embargo, nada vuelve a ser como antes: se ha mojado el libro en la mesita, hay una gotera justo encima de la tele y bajo los ladrillos mojados, en algún lugar inencontrable de la fachada, un cortocircuito impide enchufar el ordenador al único sitio al que llegaba el cable sin tener que acoplarle unos cuantos enchufes del todoacien.

En estos tiempos alarmistas y asépticos, las lluvias de invierno se perciben por los colores de la alerta y el número de litros caídos por metrocuadrado. Es la vida, en todo caso, un libro no escrito cuyos renglones leemos sólo cuando ya no hay forma de borrarlos.

Me quedo con la percepción de niño, cuando aguardábamos el chaparrón para levantar presas en las cunetas, para meter despreocupadamente los pies en los charcos.

Es lunes, tengo sueño y me he puesto algo nostálgico. Mala combinación. Muy mala.

... reloj natural

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22-ene-2010
1542. Viernes, 22 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo segundo: “Liposucción: bonito nombre para llamarle al francés de toda la vida" (Francisco P. 46 años, médico)

A partir del siglo VII (y durante algunos siglos más después), los chinos pensaban que si un hombre lograba hacer el amor con 93 mujeres se le concedería el don de la vida eterna… siempre y cuando controlara su eyaculación las 93 veces.

Teniendo en cuenta que no somos nadie para dudar lo más mínimo sobre las enseñanzas de tan milenaria cultura... parece que, al menos por ahora, nadie ha podido controlarse tanto. Y eso a pesar del apetecible premio.

Y ya que en un día tan propicio –los viernes son siempre días propicios para cualquier cosa- voy a hacer una modesta demostración de una capacidad que he poseído desde siempre pero que hasta ahora este humilde peluche no había contado: adivino cosas.

Cualquier puede participar. Basta que cerréis los ojos penséis un color, cualquier color, durante quince segundos sin cruzar las piernas -siempre había querido decir eso- mientras yo capto vuestros pensamientos por medio de un áurea cosmogónica mística. Después de los quince segundos decid el color en voz alta y comprobareis que coinciden con alguno de los que aparecen en el siguiente dibujo, dibujo que es una fotografía exacta de mi mente en el momento justo de la adivinación:

¿A que está ahí el que habíais pensado?

Normal, no he fallado nunca.

... más "historias extra-ordinarias"

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21-ene-2010
1541. Jueves, 21 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo primero: "Hay muy pocos monstruos que garanticen los miedos que les tenemos". (André Gide, 1869 - 1951; escritor francés)

El niño se da contra la mesa, grita, llora, llega la madre lo abraza, lo besa y empieza a decir, mesa mala que le pega al nene al niño, mesa tonta toma, toma, toma, para que no vuelvas a pegar al niño.

A partir de ahí lo que no sé es como se atreven a entrar los niños en la habitación teniendo en ella una mesa que es peor que el hombre del saco con la cara de Freddy Kruger.

... limpieza

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20-ene-2010
1540. Miércoles, 20 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo cuadragésimo: "Hay ladrones a los que no se les castiga a pesar de que nos roban lo más preciado: tiempo" (Napoleón Bonaparte, 1769- 1821; gobernante francés)

Ya lo decía Sara Montiel cuando en la boda con su -por ahora- último marido -bastantes años más joven-, le preguntaban el por qué si siempre le habían gustado los hombres más mayores que ella esta vez se había "enamorado" de alguien mucho menor. "Verán", dijo poniendo su habitual cara de la muñeca pepona abuela de Mariquita Pérez, "es muy fácil de explicar, a mi edad ya me resulta imposible encontrarlos más mayores... salvo en el cementerio".

Laboralmente empiezo a estar en la misma situación. Con la edad que uno tiene ya, resulta lógico que la nueva responsable del nuevo departamento de nueva creación -sin nombre ni función conocida- tenga menos años que yo. Y antes de seguir hay que dejar claro que, por supuesto, el que no se sepa para qué va a servir el susodicho departamento es tan anecdótico como que la señorita en cuestión sea hermana de la amante del jefe que más manda. Que, por más que les guste hablar a las lenguas de doble filo, todos sabemos que la vida tiene esas casualidades.

De todas formas -y como la gente es muy mala- yo que ella tendría cuidado… la competencia. especialmente entre las féminas es muy dura y auqnue tenga sus "encantos" -o más bien los tenga su hermana- más sabe el diablo por viejo que por diablo.

- Un granjero compra un gallo joven para el corral. El animal entra en la granja y camina altivo hasta el gallo viejo y le dice: "llegó la hora de retirarte". El viejo le contesta "no vas a poder con todas estás gallinas, déjame al menos un par". Pero el joven le replica: "Piérdete, ahora mando yo". El viejo le propone: "Vamos a echar una carrera por la finca. El que gane se queda con el gallinero". El joven se echa a reír: "Sabes que vas a perder, pero te voy a dar ventaja". El gallo viejo arranca a correr y 20 segundos después sale el joven . Rodean la casa y a pesar de la ventaja inicial, cada vez están más cerca uno de otro. Ya está a un metro del viejo y se acerca más y más. Mientras tanto, el granjero, sentado en el portal, ve a los dos gallos corriendo. Agarra la escopeta y -¡pamm!- dispara al gallo joven y lo hace trizas. El granjero sacude la cabeza y dice: "Jo. Qué mala suerte la mía. Es el tercer gallo maricón que compro este mes".

... lejía

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19-ene-2010
1539. Martes, 19 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo noveno: “El juego cumple una alta misión moral. Sirve para arruinar idiotas. (Santiago Rusiñol, 1861-1931; escritor español)

Abres el portal todo lo rápido que puedes… que para eso has visto detrás de ti a la vieja del tercero acelerando el paso. A las viejas del tercero, a todas las viejas en general, la posibilidad de poder subir contigo en el ascensor se convierte en el mejor bálsamo de Fierabrás, un bálsamo que transforma sus normalmente cansadas piernas en la envidia de cualquier atleta etiope. Saben además que, pase lo que pase, cuentan con una gran ventaja: cuando llegues el ascensor nunca estará en el bajo. Lo llamas impaciente, baja, baja, está bajando, no acaba de bajar, taconeas o punteas intranquilo para acelerar el proceso (!cómo si por eso fuera a bajar más rápido!) pero al final ellas siempre ganan...

Son sólo tres pisos, pero las batallitas -concentradas- que son capaces de contarte en tan corto itinerario te dejarán marcado de por vida.

Benditas escaleras... y maldita educación.

... cambiarse de chaqueta

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18-ene-2010
1538. Lunes, 18 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo octavo: "Hay tantas leyes, que nadie está seguro de no ser colgado" (Napoleón Bonaparte, 1769 - 1821; militar y gobernante francés)

Me preocupo por la (sobre todo mi) salud. No fumo, el único alcohol que he probado en mi vida ha sido el que traen de relleno algunos bombones y (muy a pesar mío) soy monógamo, (vale, más por obligación que por devoción, pero lo que cuenta en este caso es el resultado)

Bueno, pues aún así cada vez que vengo al trabajo, es decir cada día de lunes a viernes, resulta que estoy sometido a un montón de circunstancias que me ponen en peligro. Y ya sabemos que la salud es lo primero

Fotocopiadoras, ordenadores, luces fluorescentes, pinturas de la pared, faxes y un largo e interminable rosario de aparatos que emiten radiaciones son los que me rodean. El resultado: futuro sufridor de depresiones, irritabilidades, dolores de cabeza, fatiga ocular, alergias, sarpullidos, mareos, cansancios crónicos, problemas digestivos, y hasta cánceres. Y no es ninguna broma, que está todo demostrado científicamente.

Teniendo en cuenta que ya sólo el hecho de venir a trabajar supone una misión de muy alto riesgo...¿es o no tanto peligro motivo suficiente para que me concedan la baja automáticamente?

Pues hay quien aún lo duda. Y es que hay gente muy mala.

... patines

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

Publicado por Peluche Fecha 10:45 | En:
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15-ene-2010
1537. Viernes, 15 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo séptimo: "Tenía una eyaculación tan precoz que en las películas porno solo podía rodar un corto" (José A. 36 años, productor de cine)

Cuando establecemos la tan habitual comparación entre una señorita sexualmente promiscua y una gallina, estamos cometiendo un doble error. Primero con la mujer, que, por muy ramera que sea (y salvo que ejerza de de tal en una forma profesional, algo totalmente legítimo) rara vez cobrará por acostarse con distintos hombres.

Al menos en metálico.

Y por otro con las gallinas, las cuales, y a pesar de su mal ganada fama de furcias, poseen una moral sexual cercana a la monogamia.

Si en un gallinero hay alguien crápula, disoluto y disipado, es el gallo, no ellas.

Por ello me sumo a la propuesta que circula por ahí poniendo las cosas en su sitio: las gallinas, igual que no son consejeras autonómicas, carpinteras o ministras, tampoco son putas. Y si algún animal de bellota jurásico sigue empeñado en insultar a una mujer, que lo haga usando otros bichos mucho más depravados y peligrosos que las pobres gallinas. Que haberlos haylos...

Cualquier mosquita muerta, por ejemplo.

... más "historias extra-ordinarias"

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Publicado por Peluche Fecha 11:04 | En:
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14-ene-2010
1536. Jueves, 14 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo sexto: "Las cosas suaves siempre penetran en las cosas duras" (Proverbio chino)

Con vistas a las próximas vacaciones (quien tiene hambre con pan sueña) se pueden encontrar cosas entretenidas. Escapadita unos días por Papúa Nueva Guinea, los suficientes como para podernos "empapar" de la cultura milenaria de sus pueblos y participar de forma plena en algunos de sus ancestrales ritos.

La mayoría de las tribus de la zona creen que los hombres son hombres por su semen y que la mejor forma de obtenerlo es succionarlo de alguien que disponga de reservas del mismo, especialmente si es extranjero. Consecuencia de tan "emprendedora" forma de pensamiento: la felación como un ritual que los nativos se empeñan en practicar con los visitantes a la mínima ocasión.

Como destino especialmente recomendado convendría destacar una visita, cultural por supuesto, a la tribu de los Sambias aunque sólo sea para impregnarse de su especial y complejo "ciclo de iniciación". Al llegar a la pubertad, los adolescentes sambias son separados de sus madres para ser llevados a una especie de poblado "alternativo" en el que vivirán todos juntos hasta cumplir los 25 años, edad ésta en la que deberán casarse y tener hijos demostrando así que han alcanzado la virilidad.

La organización en esta convivencia es simple. Durante sus primeros siete años los más pequeños realizan continuas felaciones a sus mayores (cuantas más veces al día, mejor) y, muy especialmente, a todos los que tengan el detalle de hacerles una visita. Piensan que tragar semen es la única manera de llegar a ser un hombre

Después de esos primeros siete años y hasta que cumplan los 25 y se casen, serán ellos los que, en un gesto de generosidad que les honra, se conviertan en los "dadores" capaces de convertir a la nueva generación en unos verdaderos sambias.

Voy a sacar un billete.

... ojos de lince

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Publicado por Peluche Fecha 10:59 | En:
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13-ene-2010
1533. Miércoles, 13 enero, 2010



Capítulo Milésimo quingentésimo trigésimo tercero: “La canción original no decía "lalala", lo que pasó es que a Masiel se le olvidó la letra” (Abel Requejo, 34 años, músico)

Una de las señales inequívocas de mi entrada -sin remedio- en la edad talluda ha sido ver como un par de amigos de mi misma quinta han decidido cambiar su habitual footing dominguero por unas partidas semanales de golf. O eso me han dicho.

A mí, que ya me he definido varias veces (más de mil quinientos capítulos acaban pasando factura de repetición) como hombre sedentario y sedante, un caballero de respetable edad corriendo al trote ya me parecía un espectáculo irresistiblemente penoso. Pero contemplar como los mismos pasean con un carrito, unos palos y algún cómplice por la verde pista entre dos hoyos del campo de golf me parece directamente una soberana gilipollez.

El juego es muy propio de la terquedad y la carencia de imaginación de los ingleses. Colocar una bolita artificial, bastante cara, sobre otra natural millones de veces mayor y obstinarse en golpear a la pequeña sin rozar a la grande es tarea, por lo visto, apasionante, aunque inútil.

¿Puede haber mayor señal de caducidad que tener la misma edad que un jugador de golf? Todo va encajando: soy viejo.

... mercedes

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Publicado por Peluche Fecha 11:49 | En:
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